Las cartas de Francisco Ayala sobre

Jaime Benítez

Jaime Benítez. Vieques, Puerto Rico, 1908-San Juan, 2001.

Fue rector y más tarde presidente de la Universidad de Puerto Rico entre 1942 y 1972.


De la mano del gobernador Luis Muñoz Marín, participó en el programa de reformas que condujeron a la proclamación de Puerto Rico como Estado Libre Asociado de los Estados Unidos de América y a la modernización del sistema educativo del país, en la línea de lo propuesto por Ortega y Gasset, de quien Benítez fue discípulo y amigo. Brindó a Francisco Ayala, que impartía un curso de Ciencias Sociales, la posibilidad de asesorar la reforma política del país y de dirigir las ediciones de la universidad. La amistad entre ambos continuó hasta la muerte de Benítez.

cartas 11 al 15 de 51
FECHA
07/01/1960
REMITENTE
Jorge Enjuto
DESTINATARIOS/AS
Francisco Ayala
DESTINO
54 West 16th Street. Apt. 4F. New York 11 N. Y.
ORIGEN
S.l.
FICHA DESCRIPTIVA

[Carta mecanografiada]

DEPÓSITO DEL ORIGINAL
Fondo Jaime Benítez. Universidad de Puerto Rico

Carta de Jorge Enjuto a Francisco Ayala (07/01/1960)

7 de enero de 1960

Sr. Francisco Ayala

54 West 16th Street

Apt. 4 F

New York 11, N.Y.

Querido don Paco:

Hace un montón de tiempo que debía haberle escrito pero realmente he estado muy ocupado en estas últimas semanas. Permítame antes que nada, felicitar a usted y a Nina (también a Nina chica y al marido) por estas fiestas. Pronto les escribiré algo, pero ahora solamente les quiero hacer saber que el Rector había ya invitado a Victoria Ocampo para la Conferencia sobre Asuntos Americanos que tendrá lugar del 1 al 4 de marzo del corriente. Adjunto le envío copia de la carta que se le envió a Buenos Aires unida a la que yo le escribo hoy dirigida a Nueva York.

Como verá usted, don Jaime decidió, para mi sorpresa, nombrarme su Ayudante y aquí me tiene lleno de trabajo en mi nuevo cargo.

Con recuerdos de Aurorita, reciban ambos un abrazo muy fuerte de su amigo que los quiere,

Jorge


FECHA
10/02/1960
REMITENTE
Francisco Ayala
DESTINATARIOS/AS
Ricardo Gullón
DESTINO
S.l.
ORIGEN
S.l.
FICHA DESCRIPTIVA

[Carta mecanografiada con correcciones a mano, firma autógrafa y membrete:] BRYN MAWR COLLEGE / BRYN MAWR, PENNSYLVANIA / DEPARTMENT OF SPANISH

DEPÓSITO DEL ORIGINAL
Harry Ransom Center. The University of Texas at Austin

Carta de Francisco Ayala a Ricardo Gullón (10/02/1960)

10 de febrero 1960

Mi querido Ricardo:

Llegó, que todo llega en este mundo, el número de La Torre con las cartas cruzadas entre Juan Ramón y Zenobia. Las he leído con enorme interés. ¡Cómo se dibujan las respectivas personalidades desde el comienzo! Tu estudio de introducción es –no habría que decirlo- excelente y, desde luego, oportuno. Creo que en relación con esas cartas no se plantea el problema que con otros papeles del poeta, puesto que él las escribió pensando en la publicidad y en la inmortalidad y en el monumento; y esto es lo que, à son insu, les da enorme interés. La actitud es la misma que tuvo respecto de la creación poética. Vivía, si a eso puede llamársele vivir, en función de ella; y el sublime farsante lo hacía todo con vistas a la extrapolación estética. El resultado, paradójicamente, era rebajar el valor estético de sus perlas artificiales. ¡Qué contraste con la poesía de Machado, a quien le brotaban sin buscarlo ni procurarlo las perlas naturales de su verso como excrecencia del vivir! Por cierto, para Machado hubiera sido afrentoso y terrible el hecho de que sus cartas a Guiomar alcanzaron al público, y aun a tercera persona, aunque ésta lo hubiera sido en verdad, y no la vieja alcahueta de doña Concha Espina. Pero es que él era un hombre, y tenía sindéresis. Por eso, paradójicamente también, interesan más sus cartas: uno sabe que no estaban marcadas.

Lo que ocurrió con Delaware es que el Sr. Roberts estuvo en la convención de Chicago, y allí se encontró con Martinez López, quien dejó saber que ya estabas tú comprometidos con ellos. Seguramente desistió, entonces, el otro de escribirte. Por cierto que el dicho Martínez pasó por aquí con la familia hace unos dias, de camino para España, y estuvimos juntos unas horas durante las cuales, cómo no, te recordamos con el cariño que mereces.

El pobre Molina está preocupadísimo con su artículo. El tiene justificadas suspicacias; digo, justificadas en general, no en en este caso específico, pues seguramente no se da cuenta de que las resistencias que halla su excelente estudio no se deben (si son intencionadas y no resultado de la necedad ambiente, como bien pudiera ocurrir) a que mi libro ha tenido ya demasiado éxito, y eso despierta la envidia de gentes que sólo creen puede reconocerse a un escritor a condición de que se haya muerto previamente, o al menos de que esté muerto en algún modo, y no inquiete, ni moleste, ni diga cosas desagradables. Dado que yo no pienso en morirme por ahora, ni menos dejar de escribir con punta, pues de otro modo no me tomaría el trabajo, ciertos elementos prefieren, consciente o inconscientemente, silenciarme. Por suerte, hay otra gente, y al parecer no demasiado escasa, que tiene la magnanimidad bastante para decir lo que piensa cuando piensa bien de algo: y me refiero en particular ahora a Rodríguez Alcalá, que no contento con su magnífico artículo de Cuadernos Americanos, ha publicado otro, muy generoso, en el último número de la Revista Hispánica Moderna, donde, por cierto, cita tu nombre. Quizás lo habrás visto. Volviendo a Rodrigo, me dijo que tú vas a enviar su trabajo a los Papeles de Cela. Puedes creerme si te digo que me alegraré de que se lo publiquen, más que por mí mismo, por él. Necesita absolutamente esa confortación.

Recibí de Jorge una carta, muy contento con su nuevo puesto como ayudante del Rector. Lo felicité, aunque sería al Rector a quien habría que felicitar.

No dejes de escribirme, y pronto. Déjame conocer tus planes conforme se concreten. Los nuestros consisten en volar hacia España directamente en los últimos dias de mayo o primeros de junio; estar unos pocos en Madrid, y luego ir a Andalucía, y ver un poco aquello. En julio, probablemente, ir a Berlín, donde me han invitado a dar unas clases; en agosto a Inglaterra, y en septiembre, según estemos, y según hayan ido las cosas, se verá que se hace. Todo está aún, como ves, bastante elástico, salvo acaso el proyecto de colar directamente a España, y aun éste pudiera tener variantes todavía.

Saludos muy afectuosos a todos los amigos, y para ti un gran abrazo de

Ayala.-


FECHA
13/02/1960
REMITENTE
Francisco Ayala
DESTINATARIOS/AS
Jorge Enjuto
DESTINO
S.l.
ORIGEN
S.l.
FICHA DESCRIPTIVA

[Carta mecanografiada con firma autógrafa y con membrete:] FRANCISCO AYALA / 54 WEST 16TH STREET / APT. 4F / NEW YORK 11 N. Y.

DEPÓSITO DEL ORIGINAL
Fondo Jaime Benítez. Universidad de Puerto Rico

Carta de Francisco Ayala a Jorge Enjuto (13/02/1960)

13 de febrero de 1960

Mi querido Jorge:

Esta vez le escribo en su calidad de ayudante ejecutivo para tres asuntos, que le ruego atienda por su debido orden.

1º Nina Ayala necesita, para el expediente de su habilitación profesional en Nueva York, un certificado de su examen de ingreso a la U.P.R., que tuvo lugar en el año 1950. ¿Me lo podría hacer enviar? Le resarciré de los gastos, si los hubiere. Fíjese que no se trata de una hoja de estudios, que esa ya debe tenerla, sino de un certificado especial del examen para ingresar en la universidad.

2º Me entero de que entre los invitados a ese symposium al que Victoria Ocampo no va a poder concurrir, no figura H. A. Murena. Me pregunto quien habrá hecho la selección de nombres, pues se da el caso de que Murena es, sin disputa, el joven más destacado de su generación. (Sin disputa, digo porque se trata de un hecho obvio); y además, entre sus diversas obras figura un libro, El pecado original de América, que trata el tema de las peculiaridades culturales de este Continente. Si se agrega todavía que es colaborador asíduo de La Torre, es comprensible que se extrañe del hecho de no haber sido invitado. Parecería una preterición intencionada, y quizás lo sea, aunque no por parte de ustedes. A lo mejor es todavía tiempo, y quiere don Jaime, subsanar este lapso. Por si acaso, ahí va su dirección: H.A. Murena, San José, 910, 7º, D., Buenos Aires, Argentina.

3º Hace años que no me mandan el estado de mi fondo en la Asociación de empleados del Gobierno de P.R.; supongo que será por no haber comunicado mi domicilio, aunque bien pudieran habérmelo seguido remitiendo ahí, a la Universidad. Creo que la cosa depende de Pancho. ¿Querría usted pedir que me lo envien, y dar mi domicilio de Nueva York? Debo de tener un capitalazo en intereses acumulado.

Ya he visto en la solapa de Asomante el anuncio de su artículo para publicar en uno de los números próximos. Díle a Nilita que no lo demore tanto que vaya a servir de necrología, pues para la ocasión ya escribirá usted otro ad hoc.

Al matrimonio rectoral le escribiré uno de estos dias. Hágaselo saber.

Saludos al Gato, y abrazos

Ayala.-


FECHA
19/02/1960
REMITENTE
Jorge Enjuto
DESTINATARIOS/AS
Francisco Ayala
DESTINO
54 West 16th Street. Apt. 4F. New York 11 N. Y.
ORIGEN
S.l.
FICHA DESCRIPTIVA

[Carta mecanografiada]

DEPÓSITO DEL ORIGINAL
Fondo Jaime Benítez. Universidad de Puerto Rico

Carta de Jorge Enjuto a Francisco Ayala (19/02/1960)

19 de febrero de 1960

Sr. Francisco Ayala

54 West 16th Street

Apartamiento [sic] 4 F

New York 11, N.Y.

Apreciado don Paco:

Recibí su carta, a primera hora de la tarde del día 17, y pasé de inmediato a tramitar las encomiendas que en ella me hace. Si no le contesté ayer mismo, fué debido a que el certificado de examen de Nina me llegó con un error en las cifras, que tuve que arreglarlo esta mañana. Le envío el certificado y una copia, y espero que no tenga errores esta vez.

En cuanto al segundo asunto que usted señala, no bien llegó su carta me comuniqué con el Sr. Richard Morse, quien está a cargo de la organización de la Conferencia auspiciada por la American Assembly. Me dijo que el nombre de Murena había pasado inadvertido al hacer las invitaciones, y que quizás, a causa de la proximidad de la fecha y debido a que el dinero no sobra, fuera difícil hacer la invitación. De todas formas, me señaló que era muy probable que en estos días se recibieran noticias de algunos invitados que todavía no habían confirmado su venida y en caso de que alguno de ellos no pueda asistir, se invitaría al señor Murena.

Hablé a don Jaime sobre el asunto, después de haberme comunicado con Morse, y me dijo que él se encargaría de ver si puede hacerse algo.

En cuanto al tercer asunto, escribí también ayer al Sr. Ramón Roig, Secretario Contador de la Asociación de Empleados del Gobierno de Puerto Rico, presentándole su queja y pidiéndole que le envíe lo antes posible el estado de cuenta de sus posiblemente jugosos haberes en la Asociación de Empleados.

Espero que los intereses puedan sufragar al menos los gastos de un próximo viaje a Europa, viaje que por lo que sospecho no podremos este verano hacer nosotros. En caso de que quiera comunicarse con el señor Roig directamente, su dirección es esta:

Sr. Ramón Roig, Secretario Contador

Asociación de Empleados del Gobierno de P.R.

Apartado postal 4227

San Juan, Puerto Rico

No tendré que decirle que me siento bastante mortificado por el retraso de mi artículo en Asomante. Viene anunciándose desde hace al menos seis meses, pero hasta el presente no sé cuándo haya de aparecer. Acaba de salir el último número de Asomante y también esta vez se quedó en el cajón. En caso de que Nilita no piense publicarlo para el número próximo, lo retiraré de la circulación o lo enviaré a alguna otra revista de actitud más cooperadora. Pronto les escribiré dándoles más detalles de nuestra vida por aquí. No saben lo que los echamos de menos y los deseos que tenemos de verlos.

Con abrazos cariñosos del gato para los dos, reciban los ídem de este amigo que tanto los quiere,

Jorge

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Anexos


FECHA
08/03/1960
REMITENTE
Francisco Ayala
DESTINATARIOS/AS
Jorge Enjuto
DESTINO
S.l.
ORIGEN
S.l.
FICHA DESCRIPTIVA

[Carta mecanografiada con firma autógrafa y con membrete:] BRYN MAWR COLLEGE / BRYN MAWR, PENNSYLVANIA / DEPARTMENT OF SPANISH

DEPÓSITO DEL ORIGINAL
Fondo Jaime Benítez. Universidad de Puerto Rico

Carta de Francisco Ayala a Jorge Enjuto (08/03/1960)

8 de marzo de 1960

Mi querido Jorge:

Mil gracias otra vez por su eficacia amistosa. El expediente de Nina llegó enseguida, y creo que, por lo que a este asunto se refiere, no tengo necesidad de molestarle más.

Tampoco quería hacerlo para lo relativo a la Caja de Jubilaciones, y ya estaba pensando a qué otro amigo recurrir para llevar la lata delante; inclusive se me ocurrió el nombre Manolín; pero como usted ha tenido la imprudencia de preguntarme si recibí el informe de la Asociación, etc., usted va a seguir cargando con la lata susodicha. Escribí a la dirección que usted me proporcionó la siguiente carta, que textualmente copio: “Estimado Sr. Roig: Probablemente por ignorar ustedes mi actual dirección, no he recibido desde que estoy en uso de licencia ningún resumen de mi cuenta en esa Asociación. –Le agradeceré que disponga tomar nota de mis señas, que son las del membrete, y me dirijan a ellas los papeles que deba recibir como miembro de la Asociación. –Atentamente…” A esa carta, que además de muy fina me parece bastante clara, recibo la respuesta mimeografiada que le remito a usted con el formulario adjunto. En vista de ello, he pensado que lo mejor es, en efecto, llenar ese formulario y que me devuelva los chavos; primero, porque más vale pájaro en mano que…, etc.; segundo, porque si alguna vez me jubilara, dada la eficacia burocrática de la organización, cobrarían esos centavos mis bisnietos, y eso si tenían suerte; y tercero, porque si alguna vez me resuelvo, como no sería imposible, a volver a la UPR y ahí me quieren todavía para entonces, ya veríamos de arreglar ese asunto, que es mínimo.

Por consiguiente, he llenado con mi hermosa firma el lugar correspondiente del papelucho, y se lo remito a usted para que consulte la cuestión con don Jaime, y arreglen mi renuncia, de modo que yo reciba devuelto ese dinero, que por lo visto no quieren devolver si no es renunciando al cargo. Usted sabe que yo prescindía de él, y lo dejaba ahí, aunque me parece absurdo que uno no pueda disponer de lo suyo, y aunque ya sé que a los efectos prácticos ello significara darlo por perdido. Pero puesto que ellos me invitan elegantemente a renunciar, no tengo inconveniente, y aún me parece preferible. Tenga, pues, la bondad de hablarlo con el Rector, y decirme si no hay otra fórmula, y cómo debo presentar la renuncia.

Y perdona tanto fastidio.

Abrazos

Francisco Ayala.-

Dígale a Aurorita que ya he visto Insula y que la felicito muy cordialmente.