Las cartas de Francisco Ayala sobre

Jaime Benítez

Jaime Benítez. Vieques, Puerto Rico, 1908-San Juan, 2001.

Fue rector y más tarde presidente de la Universidad de Puerto Rico entre 1942 y 1972.


De la mano del gobernador Luis Muñoz Marín, participó en el programa de reformas que condujeron a la proclamación de Puerto Rico como Estado Libre Asociado de los Estados Unidos de América y a la modernización del sistema educativo del país, en la línea de lo propuesto por Ortega y Gasset, de quien Benítez fue discípulo y amigo. Brindó a Francisco Ayala, que impartía un curso de Ciencias Sociales, la posibilidad de asesorar la reforma política del país y de dirigir las ediciones de la universidad. La amistad entre ambos continuó hasta la muerte de Benítez.

cartas 6 al 10 de 51
FECHA
20/11/1957
REMITENTE
Francisco Ayala
DESTINATARIOS/AS
Damián Bayón
DESTINO
S.l.
ORIGEN
Princeton University. Department of Modern Languages and Literatures
FICHA DESCRIPTIVA

[Carta mecanografiada con firma autógrafa y con membrete:] PRINCETON UNIVERSITY / PRINCETON, NEW JERSEY / Department of Modern Languages and Literatures.

DEPÓSITO DEL ORIGINAL
Instituto de América de Santa Fe. Legado Damián Bayón. Archivo (Santa Fe, Granada)

Carta de Francisco Ayala a Damián Bayón (20/11/1957)

20 de noviembre de 1957

Mi querido Damián: Contesto a su carta, antes de que vuelva usted a pensar y decir mal de mí por causa del retraso.

Veo que no hay perspectivas de que nos encontremos en los próximos meses, a menos que yo vuelva durante ellos a Puerto Rico, o que pase por ahí (lo cual no sería imposible, aunque esta es la fecha en que mis planes, que usted conoce, se encuentran enteramente indecisos, salvo en el propósito de hacer la gira por Sudamérica: pero el plan mismo de ésta aun se encuentra por trazar.

De Puerto Rico sé poco y nada. Hace ya un mes estuve hablando en Nueva York con Benitez, y las cosas seguían iguales. Después, sólo su amigo Granell me escribe de vez en cuando y me da noticias de aquel hervidero, o pudridero, que tal está llegando a ser la islita de la simpatía; y al recibir la tufarada uno se queda bastante estupefacto, como si no conociera el ambiente, o ya se le hubiera olvidado, maravillándose sobre todo de que la gente no se canse. Todo ello ha de ser resultado de la convivencia demasiado estrecha, en un espacio reducido, que caldea los ánimos y excita los nervios, como pasa en los conventillos, donde la gente vive con las narices metidas en el culo del prójimo, y de pronto se arman los grandes zipizapes, tras de los cuales viene una pequeña, casi imperceptible pausa, pues la catarsis de insultos y malas palabras apenas si alivia por un momento la tensión... Veremos en que termina todo eso; aunque la experiencia es que las cosas no terminan. Terminamos nosotros, unos entran en el baile, otros salen de él, y el baile continúa.

Bayón, el otro dia me dijo una señora de aquí que había leido en un periódico francés la muerte de Borges. Yo me llevé el tremendo disgusto, y aun no me resuelvo a creerlo; aun tengo la esperanza de que sea una interpretación errónea, y que lo haya confundido esa señora con otra persona. Hágame el favor de decirmelo, y si por fortuna fuera falsa la noticia, no diga nada a nadie. Estoy apesadumbradísimo, como bien puede imaginarse, y deseoso de saber qué es lo que haya de cierto; entre otras cosas, para escribir, si se confirmara la desgracia, a la familia. El que no haya habido otras indicaciones, ni nadie por aquí sepa nada, me da cierta esperanza.

Poco tengo que contarle de aquí. Buen tiempo, agradable ambiente, trabajo moderado y poco estimulante en verdad, y eso es todo: nada entre dos platos. En fin, escriba, pues usted está viviendo en una [sic] ambiente donde pasan cosas, aunque sea desagradables, y no en este limbo hermoso y deseable, pero en ese sentido deceptivo, o sea: sosísimo.

Reciba muy cariñosos saludos de Nina, y de nuestra hija; y un abrazo muy cordial de su amigo

Ayala.-


FECHA
03/02/1958
REMITENTE
Francisco Ayala
DESTINATARIOS/AS
Ángel del Río
DESTINO
S.l.
ORIGEN
Nueva York
FICHA DESCRIPTIVA

[Carta mecanografiada con anotaciones a mano y firma autógrafa]

DEPÓSITO DEL ORIGINAL
The Hispanic Society of America

Carta de Francisco Ayala a Ángel del Río (03/02/1958)

Nueva York, 3 de febrero de 1958.

Querido Angel:

Vuelvo a escribirle, según me recomienda, para que reciba una oleada de aire fresco (y no está poco helado el que hoy tenemos), desde esta tierra que hoy respira, satisfecha de poseer su planetita artificial. Y lo primero, quiero darles a ustedes la noticia, que a lo mejor ya saben por Carmencita, de que nuestra hija ha resuelto seguir la misma senda, y va a casarse dentro de pocas semanas. Nosotros estamos muy contentos, no sólo por que ella lo está, sino también por las condiciones del muchacho, que nos parecen excelentes.

Por lo demás, esto ha venido a alterar nuestros planes inmediatos, que consistian en un viaje a Sudamérica. Hasta que sea la boda ya no hemos de movernos de aquí, como es natural; y después, no sé si quedará mucho tiempo para viajes, pues he aceptado ir a Middlebury, como supongo que usted ya sabe.

Por supuesto, ya se nos había ocurrido, en consulta con los amigos, que un buen puesto para mis propósitos sería Yale; y el mismo inconveniente, o circunstancia, que usted llama por su nombre, es lo que tapona ahí. Personlamente [sic], tengo buenas relaciones con él; pero según me dice Peyre, tanto Arrom como el chairman tienen cierto temor a la presencia de un bípedo en su ambiente. De cualquier modo, no está excluido. Pero he aquí que en Rutgers, cuyo emplazamiento geográfico es ideal para mí, no pudiendo ser Nueva York mismo, están interesados y parece que van a proponerme: sólo esperan la hora de aprobarse el presupuesto, pues han de crear la plaza de full professor que me ofrezcan; pero parece que las perspectivas son bastante firmes. El único que, según me dicen, sería algo “reluctante” es el viejo Charles Stevens. Si usted tiene relaciones con él, no estaría demás que le pusiera unas lineas diciéndole que sabe está en consideración la idea de incorporarme ahí, y lo que se le ocurra a usted en apoyo de la misma. En cuanto a Princeton, quisieran que me quedara; y si hubiera en el departamento alguien con iniciativa e imaginación, buscarían la manera; pues el problema es que son pocos los alumnos para tantos profesores. Pero de todas maneras, y a la expectativa de que las cosas se consoliden más tarde, me dicen que me invitarán para el año próximo, si estoy disponible: es decir, si no he hecho un arreglo permanente en otro sitio. De modo que sabe como están las cosas, en lo que a eso se refiere.

En Puerto Rico, la posición de Benítez parece definitivamente consolidada; pero la verdad es que sólo me escribe para pedirme algún favor u opinión; nadie se molesta en enviarme las cosas, ni siquiera las publicaciones de mi oficina; así es que sé –por un anuncio del N.Y. Times– que salió el número de La Torre dedicado a J.R.J.; pero no me ha llegado todavía; y la palabra “todavía” le indicará a usted que no dejo de ser un optimista. Allí nadie escribe, sino versos; toda la actividad se escapa por la boca, por la pluma o por la bragueta; y eso, cuando hay alguna actividad. Lo cual, lo dicho sea entre paréntesis, no está nada mal, hay que reconocerlo.

Yo también creo que el Premio Nobel puede muy bien darnos un día la news de segundas nupcias, envidioso del prestigio ganado por la otra gloria nacional. Después de todo, para lo que le cuesta, ¿por qué no? Él ni siquiera toca el violoncelo, de modo que para largar al aire místicos suspirillos de monja y tener quien le zurza los calcetines y le prepare las ingentes moles de comida que líricamente consume, bien puede considerar que París bien vale un sacramento del santo matrimonio. No en vano la palabra mejicana chingar, como el correspondiente verbo español castizo, poseen dos acepciones, de las cuales la directa compite desventajosamente con la figurada; y a ésta se atiene con encarnizamiento nuestro delicado vate de Moguer (sin Palos).

A propósito del sentido figurado de ese verbo: don Américo partió, breves días ha, cargado de fichas y libros, hacia Houston. A causa de tan erudita carga, hizo el viaje en tren; y como el tren que le convenía no tenía parada en Princeton obligó a un joven profesor y antiguo discípulo suyo a realizar gestiones para obtener de la compañía que se detuviera el convoy. Gestiones, por lo demás, infructuosas, pues la vividura norteamericana impide comprender a los encargados del servicio cuan señalado honor sería para la empresa rendirle tal acatamiento. Total, tracatá, a tomar el tren a Trenton...

Lloréns llegó, tan animado, después de su viaje: he pasado con él cinco dias, y ha sido un gusto recoger así, despacio, las impresiones y opiniones recibidas durante esa experiencia, tanto más viva por haberse cumplido tras los años de casi esclavitud en que su bondad lo tuvo. Las impresiones que usted me da sucintamente acerca de España, él las ha confirmado y extendido, explayándose debidamente.

Bueno, termino. Déle a Amelia nuestros cariñosos saludos, y reciba un abrazo muy cordial de

Francisco Ayala.-

420 E. 64th Street (Apt. E. 3j)

NEW YORK, 21, N.Y.

[Escrito a mano:] Perdone una carta tan mal escrita, y rómpala enseguida.


FECHA
06/12/1958
REMITENTE
Francisco Ayala
DESTINATARIOS/AS
Vicente Llorens
DESTINO
S.l.
ORIGEN
Rutgers University
FICHA DESCRIPTIVA

[Carta mecanografiada con firma autógrafa y con membrete:] RUTGERS UNIVERSITY / The State University of New Jersey / INTERDEPARTMENT COMMUNICATION

DEPÓSITO DEL ORIGINAL
Biblioteca Valenciana Nicolau Primitiu. Archivo Vicente Llorens

Carta de Francisco Ayala a Vicente Llorens (06/12/1958)

6 de diciembre de 1958.

Querido Vicente:

Próximas las consabidas navidades y, por lo tanto, también tu regreso a España, si es que no estás ya en ella, ahí te dirijo unas lineas, con las pocas noticias de nuestra vida y parvos milagros.

En lo personal: la cuestión de J. Hopkins sigue en veremos, con todos los tramites, consultas, deliberaciones y tribulaciones del caso. Según parece vacilan entre la candidatura de Anderson Imbert y la mia. Hasta el momento no ha habido sino palabras amables, nada de ofrecimiento concreto. Entre tanto, el amigo Ferrater me trae el ofrecimiento de Bryn Mawr: hasta el momento, no sé tampoco si las condiciones que me proponen son ventajosas respecto a las que va a ofrecerme Rutgers. Todo ello habrá de decidirse en las semanas próximas, supongo. Veremos, dijo el ciego.

Otra cosa: la Princeton University Press, o sea el Sr. Bailey Jr., me escribió lamentando no haberme conocido durante mi estada ahí, y proponiendome una biografía intelectual de Ortega –eso, a base de una reseña que hice en la American Sociological Review sobre una traducción inglesa de El hombre y la gente. Hemos entrado en negociaciones, y puede ser que eso resulte, pues la idea me parece estimulante.

Y eso es todo, pues no tenemos contratiempos de salud de que quejarnos, ni nos ha tocado la lotería, ni se ha producido ningún evento memorable en nuestra gris existencia. Por ende, queda clausurada la sección de acontecimientos personales, y pasamos a la esfera de los públicos, nacionales e internacionales. El más destacado de todos, durante la última temporada, es que a Jaime Benitez lo nombró CIUDADANO DEL AÑO el Instituto neoyorkino de Cultura Puertorriqueña (si es que así se llama la Institución); con oportunidad de lo cual tuvimos al matrimonio en esta gran urbe durante quince ajetreados dias, y disfrutamos de una fiesta con discursos abundantes y floridos, plus canciones por varios artistas del ambiente. Et c’est tout.

Termino, dándote la dirección y teléfono nuestro en Nueva York (no recuerdo si ya te los di en carta anterior), de modo que, si no escribes antes, como espero y deseo, al menos telefonees no bien tu planta huelle esta tierra de libertad y perros calientes.

Saludos, y un gran abrazo de

Ayala.-

54W., 16th Street, Apt. 4F (Tel. WA9-3193)


FECHA
21/01/1959
REMITENTE
Francisco Ayala
DESTINATARIOS/AS
José M.ª Ferrater Mora
DESTINO
S.l.
ORIGEN
Rutgers University
FICHA DESCRIPTIVA

[Carta mecanografiada con firma autógrafa y con membrete:] RUTGERS, THE STATE UNIVERSITY / DEPARTMENT OF ROMANCE LANGUAGES / NEW BRUNSWICK, NEW JERSEY

DEPÓSITO DEL ORIGINAL
Fondo “Epistolario del Legado Ferrater Mora”. Universitat de Girona. Cátedra Ferrater Mora de Pensamiento Contemporáneo

Carta de Francisco Ayala a José M.ª Ferrater Mora (21/01/1959)

21 de enero de 1959.

Querido Ferrater:

Como te anuncié el domingo, cuando hablamos por teléfono, acabo de despachar la carta de aceptación oficial para la Srta. McBride, de cuya carta no he tenido la precaución de sacarte una copia, ni tampoco valía la pena, a decir verdad, porque va tal cual lo habíamos hablado, con la sola adición de que muy pronto iré por ahí para ultimar los detalles del caso, y de que entre tanto estoy averiguando en la Asociación de Empleados de Puerto Rico cómo debo pedir la transferencia de mi Fondo de retiro (esto, porque el lunes recibí unas líneas de la Srta. McBride diciéndome que la Asociación de Teachers no tiene, por su parte, inconveniente en ello).

Dado que vendreis el sábado 31, podremos entonces conversar de todo, y fijar la fecha de mi ida, sin la sensación de angustia existencial que a mi espíritu filosófico le ocasiona el transcurso del tiempo cuando se habla por teléfono. Veo en el catálogo que tu periodo de exámenes se extiende a esta semana y la entrante; el mío fue antes, y ya el lunes próximo tengo clases de nuevo. Sic transit...Sin sentir, y sin hacer nada de provecho (si es que es de provecho nada de lo que uno hace), pues estuvo aquí mi hermana con su marido y las dos niñitas, y antes Ricardo Gullón, y después Jaime Benitez, y luego, por si esas visitas fueran pocas, la de Mikoyan y la de Frondizi solicitándonos a la TV. Para postre, aquí tengo sobre mi mesa un montón de sabiduría con la que mis alumnos me obsequiaron en los exámenes de ayer, y a cuya valoración debo entregarme sin demora. Quédense, pues, para más tarde mis propias especulaciones y composiciones, y pase esta carta a manos del U.S. Mail, de cuya notable eficiencia acabo de tener una curiosa prueba en estos dias.

Abrazos de

Ayala.-


FECHA
21/02/1959
REMITENTE
Francisco Ayala
DESTINATARIOS/AS
José M.ª Ferrater Mora
DESTINO
S.l.
ORIGEN
Rutgers University
FICHA DESCRIPTIVA

[Carta mecanografiada con firma autógrafa y con membrete:] RUTGERS, THE STATE UNIVERSITY / COLLEGE OF ARTS AND SCIENCES / NEW BRUNSWICK, NEW JERSEY

DEPÓSITO DEL ORIGINAL
Fondo “Epistolario del Legado Ferrater Mora”. Universitat de Girona. Cátedra Ferrater Mora de Pensamiento Contemporáneo

Carta de Francisco Ayala a José M.ª Ferrater Mora (21/02/1959)

21 de febrero 1959.

[Copia de carta dirigida a Mrs. Dorothy Marshall:]

Mrs. Dorothy Marshall

Acting President,

Bryn Mawr College,

Bryn Mawr, Pa.

Estimada amiga:

Perdone que le escriba en español; a usted no le cuesta ningún trabajo leerlo, y a mí en cambio sí el escribir inglés, de modo que voy a tomarme esa libertad.

He tenido respuesta de la Asociación puertorriqueña y, según ellos me dicen, para sacar mi fondo de retiro tendría que renunciar a mi puesto, con permanencia o tenure, en aquella universidad, cosa que por razones varias no quisiera hacer; razones no demasiado poderosas, pero en todo caso atendibles. Prefiero renunciar a la ventaja de la antiguedad [sic] en la TIAA, supliéndola acaso con alguna aportación extra que puedo hacer. Pero a lo que no quisiera renunciar, como usted comprenderá, es a la cotización del College para mi primer año.

Entonces he ido a las oficinas neoyorquinas de la TIAA, quienes me informan de que, en efecto, yo puedo ingresar en la Asociación inmediatamente, haciéndolo a través del College, y empezar a pagar desde ahora las aportaciones completas de mi bolsillo, de modo que cuando comience a devengar en el College ya perteneceré a la Asociación con un fondo que, si ustedes lo consideran conveniente o necesario, puedo subir, mediante una aportación extra inicial, hasta cubrir el equivalente de un año o más de antiguedad [sic]. Digo “si ustedes lo consideran conveniente o necesario” porque, según me entero en la Asociación, la regla por la que el College sólo cotiza desde el segundo año no es de ella, sino del College mismo. Dado que yo no soy ya –ay de mí– un joven profesor que empieza su carrera, y habida cuenta de todas las circunstancias, ruego a usted que acepte esa fórmula o proponga otra alternativa para que yo tenga desde el principio las ventajas completas del sistema jubilatorio. Espero que podrá hacerse así, y en esa confianza le incluyo, firmado, el formulario que me han dado en laTIAA. Les estimaría mucho, a usted y a Ferrater, que, con el conocimiento de causa del que yo carezco, resuelvan por mí si me conviene, como a primera vista parece, el plan combinado de TIAA y CREFF, o sólo el primero, y completen de acuerdo con su mejor juicio la solicitud, en la inteligencia de que, desde el primer momento, me comprometo a pagar la totalidad de las cuotas debidas, y a hacer eventualmente un ingreso extra para constituir un fondo, a condición de que con ello el College me considere miembro de la Asociación con anterioridad al momento en que he de empezar a prestar servicios ahí.

Si, como espero, esto es factible para ustedes, dígamelo por favor, e inmediatamente le remitiré el pasaporte y la licencia de conductor para que a base de esos documentos puedan certificar mi fecha de nacimiento.

Y perdone las molestias que todo esto le ocasione.

Mi mujer me encarga le transmita sus afectuosos saludos.

Muy cordialmente suyo

Francisco Ayala.-

[Escrito a José Ferrater Mora:] Querido Ferrater: Entérate de esa carta. Ya ves como son las majaderías burocráticas, en el trópico como en todas partes. Siendo así, no quiero retirarme de la Asociación, y no tanto por motivos de previsión o seguridad (imagínate si a estas fechas, y después de todo lo que a uno le ha ocurrido, va a preocuparse demasiado de permanencias), sino porque el dimitir formalmente de la universidad significa darle un disgusto enorme a Benitez, como pude verlo en el caso de Medina, que no era, sin embargo, tan amigo suyo; y no me parece justo darle semejante pesar a una persona a la que quiero, cuando el perjuicio que voy a sufrir es, en verdad, inconsiderable, pues tengo ahorrados algunos dólares con los que puedo acudir a hacer el pago inicial que sugiero, sin retirar los de Puerto Rico. Yo creo que con esa fórmula se llena el requisito, que sin duda está establecido para los jovenzuelos imberbes que por primera vez ingresan en la enseñanza, y no para un personaje machucho encanecido en ella (¿te gusta la frase?).

Para tu recreo, satisfacción y vanagloria incluyo un recorte de La Nación donde celebran tu Diccionario.

Ayer estuve hablando con el Sr. Tompson, de la revista Visión, con vistas a la distribución de la nuestra. Ya te contaré acerca de esta conversación en nuestro próximo encuentro; pero te anticipo que este señor está dispuesto a ayudarnos, y no es mala cosa.

Hasta pronto.

Saludos, y un abrazo de

Ayala.-