Las cartas de Francisco Ayala sobre

Nina Ayala

Nina Ayala Silva. Madrid, 1934.

Hija de Francisco Ayala y Etelvina Silva Vargas, historiadora del arte y profesora de universidad, se licenció en Arquitectura y obtuvo el máster y el doctorado en Historia del Arte en Columbia University.


Destacan en su obra los estudios sobre arte español de los siglos XVI al XVIII. Es madre de Juliet Mallory y abuela de sus tres hijas, las descendientes de Francisco Ayala.

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FECHA
29/05/1948
REMITENTE
Francisco Ayala
DESTINATARIOS/AS
Amado Alonso
DESTINO
S.l.
ORIGEN
Buenos Aires
FICHA DESCRIPTIVA

[Carta mecanografiada con correcciones a mano, firma autógrafa y membrete:] Francisco Ayala

DEPÓSITO DEL ORIGINAL
Courtesy of the Harvard University Archives

Carta de Francisco Ayala a Amado Alonso (29/05/1948)

Buenos Aires, 29 de mayo de 1948.

Querido Amado Alonso:

Acudo a tí en demanda de apoyo para realizar un proyecto de viaje que tú, como gran cacique norteamericano, podrás allanarme por lo que se refiere a los Estados Unidos. Quisiera aprovechar el verano porteño, quizás extendiendolo un poco, para hacer una gira de conferencias por toda América, con el fin de conocer lo que no conozco y de dar al mismo tiempo un empujón a la Sociología, llevando la propaganda viviente, que es la más eficaz. El libro, como quizás sepas, ha tenido buen éxito, ya va saliendo el segundo millar (son 5.000) y, por lo que sé, se vende bien en España, donde no ha tenido tropiezo, y en todas partes donde llegan ejemplares. El problema, sin embargo, está en esa llegada, puesto que los distribuidores son muy remisos, por las razones consabidas. Un viaje de conferencias sería, estoy seguro, la ocasión para que el grueso de la edición saliera, al concitar el interés hacia la obra. (Ahora empiezan a enterarse, por ejemplo, en el Brasil, de su existencia –es decir, un año después de publicada– y a hacer pedidos directos, pues los distribuidores no envían nada espontáneamente).

Con lo que digo, ya puedes suponerte lo que quisiera de ti: que me consigas algún cursillo retribuido, o conferencias sueltas, en universidades norteamericanas, con cuya ocasión pueda yo conocer ese pais y entablar contactos que me resultarán convenientes. Las materias sobre que podría hablar, tú lo sabes, son, además de los temas que componen el índice del Tratado y en particular los problemas de sociología del arte, cuestiones de crítica literaria que nunca he dejado de cultivar. Casi eres tú, conociendo como conoces mis posibilidades, quien podría indicar lo más conveniente, ya que también estás familiarizado con ese ambiente, para mí extraño. Por supuesto, las clases tendrían que ser en español, pues aun cuando leo y traduzco el inglés corrientemente, no lo he hablado nunca hasta ahora. Espero que me digas, si es que como supongo quieres ayudarme, qué posibilidades ves al respecto.

Nosotros seguimos vuestras noticias indirectamente, sobre todo a través de Andrés, en quien tienes una vestal infatigable. Quizás él te habla también alguna vez de nosotros. Nuestra vida continúa sin grandes alternativas, excluidas de la cuenta esas ordinarias contingencias de enfermedades, pequeñas iniciativas, preocupaciones, murmuraciones, cavilaciones y demás episodios de la diaria lucha por la vida. Si mi proyecto cuaja, habrá ocasión de que conversemos sobre lo divino y lo humano.

Entre tanto, afectuosos saludos de Nina y la niña para todos vosotros y para tí un abrazo de

Ayala.-

Defensa 649

BUENOS AIRES


FECHA
15/10/1950
REMITENTE
Francisco Ayala
DESTINATARIOS/AS
Juan Ramón Jiménez
DESTINO
Riverdale, Maryland
ORIGEN
Universidad de Puerto Rico
FICHA DESCRIPTIVA

[Carta mecanografiada con firma autógrafa y con membrete:] FRANCISCO AYALA

DEPÓSITO DEL ORIGINAL
Sala Zenobia y Juan Ramón Jiménez. Universidad de Puerto Rico (recinto de Río Piedras). San Juan de Puerto Rico

Carta de Francisco Ayala a Juan Ramón Jiménez (15/10/1950)

Rio Piedras, 15 de octubre de 1950.

Mi querido Juan Ramón:

Después de tantos meses sin comunicarnos, pero no sin que yo haya sabido de ustedes alguna que otra vez por diferentes conductos, le escribo ahora estas lineas para preguntarle dónde se encontrarán ustedes durante la segunda mitad de diciembre próximo y comienzos de enero; pues nosotros pensamos aprovechar el lapso entre los dos semestres para ir a conocer los Estados Unidos y no queremos dejar de verles con esa ocasión.

Yo no sé si ya tenían ustedes noticia de esta nuestra aventura tropical. En ocasión de un viaje que, según mi proyecto, debía durar unos cuantos meses, llegué a esta pintoresca isla, y... me he quedado enseñando en su universidad por un tiempo que no sé cuánto habrá de prolongarse, pero que en ningún caso será menor del presente año académico. La gente aquí es cordial, suave; y hasta ahora estamos contentos de nuestra experiencia. [¿]Conocen ustedes Puerto Rico? Me parece que les gustaría pasar aquí una temporada, y para nosotros sería un gusto muy grande tenerles cerca.

Nina y la niña, que se encuentran muy bien, me encargan de transmitir a ustedes sus cariñosos recuerdos. Y yo, por mi parte, les envio un cordial saludo.

Suyo siempre

Francisco Ayala.-

Perdóneme, Juan Ramón, esta horrible máquina con que le escribo.

Mi dirección:

Universidad de Puerto Rico. RIO PIEDRAS, Puerto Rico.


FECHA
22/10/1950
REMITENTE
Francisco Ayala
DESTINATARIOS/AS
José M.ª Ferrater Mora
DESTINO
S.l.
ORIGEN
Universidad de Puerto Rico
FICHA DESCRIPTIVA

[Carta mecanografiada con firma autógrafa y con membrete:] UNIVERSIDAD DE PUERTO RICO / RÍO PIEDRAS, PUERTO RICO / FACULTAD DE ESTUDIOS GENERALES

DEPÓSITO DEL ORIGINAL
Fondo “Epistolario del Legado Ferrater Mora”. Universitat de Girona. Cátedra Ferrater Mora de Pensamiento Contemporáneo

Carta de Francisco Ayala a José M.ª Ferrater Mora (22/10/1950)

22 de octubre de 1950.

Mi querido Ferrater:

Mil gracias por sus cartas, cuya cordialidad estimo mucho. Desde luego, estoy conforme con la oferta de la señora Marshall; de todos modos, hubiera aprovechado la hospitalidad de usted para pasar unas horas a su lado, pues no quería dejar de verlo y conversar con usted durante mi paso por Estados Unidos. Así, daré una conferencia, y esos dólares serán una pequeña ayuda. Respecto de la posibilidad de hacer otra en inglés para el departamento de Ciencias sociales, más vale descartarla, pues no me siento en condiciones de hablar, ni siquiera leer, en inglés –mi pronunciación es detestable y los resultados serían catastróficos.

Mi plan, por ahora, consiste en ir a Nueva York y allí instalarme con la familia en un departamentito amueblado, que siempre será más barato que un hotel. De ese modo, mientras yo hago excursiones para conocer las universidades y visitar a los amigos de esa zona, Nina y la niña pueden disfrutar de Nueva York durante el mes completo que podremos pasar ahí.

Respecto de la ocultación, que me imputa, de mi obra literaria última, no tiene otra causa sino la tacañería de los editores para dar al autor ejemplares, fenómeno que usted también conoce. Puesto que usted ha leído ya Los usurpadores, quiero darle ahora La cabeza del cordero, que apareció después en la Losada; pero tendré que esperar a recibir ejemplares, pues no tengo aquí ninguno y quisiera llevar unos cuantos cuando vaya para allá.

Tenemos infinitas cosas de qué hablar, y será pronto. Reciba entre tanto un abrazo de su amigo

Francisco Ayala.-


FECHA
04/03/1952
REMITENTE
Francisco Ayala
DESTINATARIOS/AS
Arnaldo Orfila
DESTINO
Fondo de Cultura Económica
ORIGEN
Universidad de Puerto Rico
FICHA DESCRIPTIVA

[Carta mecanografiada con firma autógrafa]

DEPÓSITO DEL ORIGINAL
Archivo Histórico del Fondo de Cultura Económica. Sección Autores, Expediente n.º 22

Carta de Francisco Ayala a Arnaldo Orfila (04/03/1952)

4 de marzo de 1952.

Mi querido Orfila:

Veo por su carta, recibida hoy, que le ha preocupado más de la cuenta mi fastidio por la manera como han llevado ustedes el asunto de Serrano. La cosa no tiene tal importancia, pero yo he creído, sobre todo con vistas al futuro, que vale la pena, y que nuestra amistad autoriza, emplear esa franqueza y decirles a ustedes con toda claridad lo que me parecía, tanto más, por cuanto lo ocurrido –a pesar de su insignificancia, en la que insisto– se debe a que ustedes, como es natural, desconocen las que pudiéramos llamar “circunstancias locales”, en las que concurren un tejido de suspicacias y demás factores imponderables derivados de la estrechez del ambiente. No se trata, por lo tanto, de que mi participación en Insula deba ser “secreta” –ni podría serlo, entre otros motivos, por hallarse constituida oficialmente como corporación–; sino de que, por mi carácter de profesor, es conveniente y, más aún, necesario que las operaciones comerciales de esa sociedad se mantengan rigurosamente separadas de las que haga la universidad. Esto sí creía yo haberlo dejado aclarado con insistencia en nuestras conversaciones, cuando veo que en la carta de Calvo no se lo tiene en cuenta. Y… eso ha sido todo. Quizás yo le he atribuido importancia excesiva a la cosa, o a ustedes, a la distancia, puede parecer una cuestión puntillosa de mi parte lo que no es sino una norma de cautela que me impone mi conocimiento de este ambiente, donde ya el mero hecho de ofrecer los libros a su justo precio levantará una polvareda de hostilidades por cuenta de intereses heridos.

Recibí, por supuesto, y le agradezco, el envio correspondiente a la Facultad de Humanidades; ahora le ruego a usted que recabe el cheque correspondiente a la Facultad de Economía, que tampoco me pagó a su tiempo, y tenga la bondad de remitírmelo. Usted sabrá a quién hay que movilizar; quizás a Sánchez Sarto.

Mi hija está contentísima con la carta de su señora; la ha leido varias veces; y la cabecita, iluminada por esa información que ahora tiene, le produce encanto, pues muchas veces la encuentro contemplándola. Yo le digo que debe armarle una montura para hacerse con ella un prendedor. Cuando volvamos a México será la oportunidad, creo.

Dígale, por favor, a Calvo que don Jesús me ha escrito aceptando publicar los poemas del joven Fernández Méndez.

He recibido hoy una carta de Juan Goyanarte donde me dice que se ha asociado con Victoria Ocampo para llevar Sur con menos gastos, y que está ocupándose de aquello en forma tal que ya ha conseguido nivelarlos con los ingresos; tienen una tirada de 3.000 ejemplares y van a intensificar las ediciones. En la revista misma, introducen variaciones de contenido. Me he alegrado mucho de todo esto, pues había que temer, si no, que un dia u otro se hartara Victoria de gastar dinero y cerrara el boliche. Este Goyanarte es entusiasta y práctico, así es que tal vez consiga salvar eso, que es de las pocas cosas incontaminadas que quedan en el pais.

Y, a propósito, ¿ha visto usted el número de Collier's dedicado a nuestra primera dama? No se les queda nada en el tintero, y la información es, sin duda, de primera agua.

Transmita mis saludos a todos los amigos, y usted reciba un cordial abrazo de este viejo compañero de alegrías y zozobras

Francisco Ayala.-


FECHA
01/05/1952
REMITENTE
Francisco Ayala
DESTINATARIOS/AS
José M.ª Ferrater Mora
DESTINO
Bryn Mawr College
ORIGEN
Universidad de Puerto Rico
FICHA DESCRIPTIVA

[Carta mecanografiada con correcciones a mano, firma autógrafa y membrete:] UNIVERSIDAD DE PUERTO RICO / RÍO PIEDRAS, PUERTO RICO / FACULTAD DE ESTUDIOS GENERALES

DEPÓSITO DEL ORIGINAL
Fondo “Epistolario del Legado Ferrater Mora”. Universitat de Girona. Cátedra Ferrater Mora de Pensamiento Contemporáneo

Carta de Francisco Ayala a José M.ª Ferrater Mora (01/05/1952)

1ro. de mayo de 1952

Sr. José Ferrater Mora

Bryn Mawr College

Cartref

Bryn Mawr, Pa.

Mi querido Ferrater:

Yo también tenía muchos deseos de noticias directas suyas, aunque indirectamente me han llegado algunas de vez en cuando. Al recibir su trabajo sobre “Suárez” y sus afectuosas palabras, me siento inmediatamente movido a reanudar nuestra correspondencia, y comienzo por remitirle a usted un librito que acaban de publicarme en México, compuesto por varios ensayos y artículos que usted ya conoce; pero, entre ellos, un apunte precisamente sobre “Suárez”, bastante superficial, como usted verá, pero dirigido al problema de la teoría del Estado.

Durante este año que, como usted recuerda, llevamos sin comunicarnos, hice el viaje a Europa del que hubimos de hablar a mi paso por Bryn Mawr. Estuvimos, en suma, tres meses, distribuyendo ese tiempo entre Francia, Suiza e Italia. Para qué voy a intentar decirle en dos palabras el gusto y provecho que este viaje nos ocasionó a los tres; puede imaginárselo juzgando por su propia experiencia. A final del año estuve en México, donde pasé un mes, esta vez yo solo; el propósito era conocer ese país, y el pretexto, lo fué dar unas conferencias en los cursos de invierno, en las que ofrecí un anticipo (que naturalmente nadie o casi nadie entendió) de un trabajo que me propongo llevar a la larga, en un sentido que puede aproximarlo a la idea de una antropología filosófica. Cuando haya una ocasión de que nos veamos, le explicaré con algún detenimiento cuáles son sus líneas capitales.

Entre tanto, aquí continúo las tareas poco amenas de este curso; pero bien y contento, ya que me encuentro muy cómodo y a gusto en este país. Si se añade que en el curso próximo mi hija irá a estudiar arquitectura en la Universidad de Columbia, y que la acompañará Nina durante ese tiempo, o al menos durante las primeras etapas, ya tiene usted nuestras mas importantes novedades del pasado inmediato y del futuro previsible.

Ahora espero que usted me escriba una carta contándome las suyas, y sobre todo hablando con algún detenimiento del curso de sus trabajos y de sus propósitos.

Nina y la niña me encargan sus saludos cordiales para ustedes. Nos imaginamos a Jaimito con año y medio más, transformado el estilo de sus diabluras.

Y reciba un fuerte abrazo de su amigo,

Francisco Ayala.-

Francisco Ayala