Las cartas de Francisco Ayala sobre

Los usurpadores

Los usurpadores. Buenos Aires, Sudamericana, 1949.

Los relatos de este libro representan episodios de la historia de España para reflexionar sobre el poder como usurpación: "San Juan de Dios", "El Doliente", "La campana de Huesca", "Los impostores", "El Hechizado", "El abrazo" y "El inquisidor", este último incorporado a partir de la edición de la editorial Andorra (Barcelona, 1970).


El libro se abre y se cierra con dos piezas esenciales para su significado: "Prólogo redactado por un periodista y archivero, a petición del autor, su amigo", firmado por F. de Paula A. G. Duarte, trasunto del propio Francisco Ayala; y "Diálogo de los muertos. Elegía española", que enlaza el conjunto de los relatos con la entonces reciente Guerra Civil española.

cartas 1 al 5 de 13
FECHA
03/12/1948
REMITENTE
Francisco Ayala
DESTINATARIOS/AS
Ángel del Río
DESTINO
Nueva York
ORIGEN
Buenos Aires
FICHA DESCRIPTIVA

[Carta mecanografiada con firma autógrafa y con membrete:] Francisco Ayala

DEPÓSITO DEL ORIGINAL
The Hispanic Society of America

Carta de Francisco Ayala a Ángel del Río (03/12/1948)

Buenos Aires, 3 de diciembre de 1948.

Sr. Don Angel del Rio,

NUEVA YORK.

Mi querido amigo:

Recibí hace pocos dias los dos volúmenes de su hermosa Historia de la Literatura española, y enseguida hice tiempo para leerlos con la atención debida. Encuentro que es una obra espléndida, evidentemente inspirada en propósitos docentes, pero, no obstante, original y marcada con el sello de la personalidad, sin perjuicio de la objetividad que es requisito de libros semejantes. Usted ha conseguido organizar lo más saliente de la literatura española en una linea simple y clara, con todas las precisiones necesarias, y sin fárrago inútil. Le felicito por su espléndida labor. He pedido a Guillermo de Torre que haga el oportuno comentario del libro en la revista Realidad, y me ha prometido entregarlo pronto.

En breve retribuiré a usted el obsequio enviándole un pequeño tomo de narraciones que publica la Editorial Sudamericana, y con las que vuelvo a la literatura de imaginación que tanteé hace años, en la revista de Occidente y en algunas novelas sueltas. Alguna de estas narraciones que ahora reuno en un volumen ya probó fortuna en los Cuadernos de La Quimera, de “Emecé”, y fué muy comentada. Todas ellas sitúan en diferentes ambientes históricos las vivencias violentas de estos años, y me han servido para aproximarme hacia su tratamiento directo en otras novelas, cuya publicación será un poco más adelante, y que justamente acababa de terminar cuando me llegó su Historia, donde usted anota el hecho de que la guerra de España apenas ha suscitado repercusiones literarias. Es facil que, si le pongo prólogo a estas novelas, me refiera en él a esa observación suya; pues precisamente entra la guerra de España en su trama, y yo sé cuán laboriosa ha sido la digestión de esa experiencia hasta poder convertirla en materia de literatura, y por lo tanto, no de ideología ni de partidismo.

No olvide lo que le tengo pedido: alguna colaboración para Realidad. Usted ya conoce su amplitud y su tono, así como la extensión media de los ensayos que publicamos y los temas de interés para nuestro público. Ojalá se anime a enviarnos algo.

Le repito las gracias por su envio, y quedo esperando sus noticias.

Cordialmente suyo

Francisco Ayala.-

Defensa, 649

BUENOS AIRES


FECHA
22/10/1950
REMITENTE
Francisco Ayala
DESTINATARIOS/AS
José M.ª Ferrater Mora
DESTINO
S.l.
ORIGEN
Universidad de Puerto Rico
FICHA DESCRIPTIVA

[Carta mecanografiada con firma autógrafa y con membrete:] UNIVERSIDAD DE PUERTO RICO / RÍO PIEDRAS, PUERTO RICO / FACULTAD DE ESTUDIOS GENERALES

DEPÓSITO DEL ORIGINAL
Fondo “Epistolario del Legado Ferrater Mora”. Universitat de Girona. Cátedra Ferrater Mora de Pensamiento Contemporáneo

Carta de Francisco Ayala a José M.ª Ferrater Mora (22/10/1950)

22 de octubre de 1950.

Mi querido Ferrater:

Mil gracias por sus cartas, cuya cordialidad estimo mucho. Desde luego, estoy conforme con la oferta de la señora Marshall; de todos modos, hubiera aprovechado la hospitalidad de usted para pasar unas horas a su lado, pues no quería dejar de verlo y conversar con usted durante mi paso por Estados Unidos. Así, daré una conferencia, y esos dólares serán una pequeña ayuda. Respecto de la posibilidad de hacer otra en inglés para el departamento de Ciencias sociales, más vale descartarla, pues no me siento en condiciones de hablar, ni siquiera leer, en inglés –mi pronunciación es detestable y los resultados serían catastróficos.

Mi plan, por ahora, consiste en ir a Nueva York y allí instalarme con la familia en un departamentito amueblado, que siempre será más barato que un hotel. De ese modo, mientras yo hago excursiones para conocer las universidades y visitar a los amigos de esa zona, Nina y la niña pueden disfrutar de Nueva York durante el mes completo que podremos pasar ahí.

Respecto de la ocultación, que me imputa, de mi obra literaria última, no tiene otra causa sino la tacañería de los editores para dar al autor ejemplares, fenómeno que usted también conoce. Puesto que usted ha leído ya Los usurpadores, quiero darle ahora La cabeza del cordero, que apareció después en la Losada; pero tendré que esperar a recibir ejemplares, pues no tengo aquí ninguno y quisiera llevar unos cuantos cuando vaya para allá.

Tenemos infinitas cosas de qué hablar, y será pronto. Reciba entre tanto un abrazo de su amigo

Francisco Ayala.-


FECHA
15/09/1962
REMITENTE
Francisco Ayala
DESTINATARIOS/AS
Ricardo Gullón
DESTINO
S.l.
ORIGEN
S.l.
FICHA DESCRIPTIVA

[Carta mecanografiada con firma autógrafa y correcciones a mano, seguida de nota manuscrita]

DEPÓSITO DEL ORIGINAL
Harry Ransom Center. The University of Texas at Austin

Carta de Francisco Ayala a Ricardo Gullón (15/09/1962)

15 de septiembre de 1962

Querido Ricardo; Aunque esta mañana recibirías de la mano cariñosa de Agnes Moncy un mensaje mio, al recibir ahora tu carta vuelvo a escribirte para completar tu información. Ya te decía que a Manolo fui yo a buscarlo, pues Pane no podía; se encontraron en mi casa, y luego se lo llevó a New Brunswick donde le ha buscado alojamiento en casa de un profesor que habla español.

Yo le escribí a Jorge, por quien acababa de saber de ti, dándole el recado de que debías hacer escala en Nueva York, siquiera por un dia, con lo cual nos hubieramos reunido todos a yantar con el viajero procedente de la Madre Patria. Mi recado llegó tarde, y temo que de todos modos no me hubieras hecho caso. Tanto como me gustaría charlar contigo… En fin, será, a fin de año.

Lo que me dices sobre El fondo del vaso me llena de alegría, y no veo el momento de leer lo que escribas acerca de la novela. Ferrater Mora me ha escrito una carta de entusiasmo delirante, considerándola también como mi mejor cosa, y en igual estado de ánimo veo a Casalduero, que parece apreciarlo mucho. Bueno, me alegro de haber acertado.

Un estudiante de la Univ. de Washington, que estaba haciendo su tesis doctoral sobre mis obras de invención, la ha concluido y me ha enviado en estos dias un ejemplar. La encuentro muy bien hecha, realmente fina en sus análisis, que por lo demás afectan al aspecto literario, de composición e idioma, dejando casi de lado el ‘sentido’. Es un muchacho brillante, que ahora empieza a enseñar en la Univ. de Buffalo. Supongo que cuado publique el libro tendrá que añadir un nuevo capítulo para El fondo del vaso.

Te devuelvo firmada la autorización. Pero, viendo que has elegido “El hechizado”, se me ocurre que quizás no hayan visto la antología de Anderson-Imbert y otro, preparada para Appleton con el título Veinte cuentos españoles del siglo XX, donde precisamente han incluido “El hechizado”, que además figura, traducido al inglés, en Great Spanish Stories de la Modern Library. Si no te importa, o.k.; pero quizás no lo sabías, y al enterarte prefieras sustituir ese cuento por otro, que podría ser uno cualquiera, del volúmen Los usurpadores, o bien “El prodigio”, cuya copia te incluyo, aunque éste, por sí solo, quizás da idea escasa o desconcertante de esa linea mia. En fin, haz como mejor te parezca.

Cuando supe la muerte de Panero, lo lamenté, y pensé sobre todo en el efecto que a tí debía de haberte causado, siendo tan amigos.

¿Cómo no me avisaron de que el maestro del apellido femenino plural estaba en Puerto Rico? Hubiera ido yo, presuroso, a escuchar sus sabias enseñanzas. Respecto de sus perspectivas de ser embajador, no es que le falten cualificaciones (pues podría siempre decir como aquel gobernador de Asturias: “Otros más burros que yo lo han sido”), sino que, a lo mejor, la recomendación de Jaime Benítez no basta para que lo nombren.

Bueno, ya que no fui a mejorar mi standard con el trato del filósofo (cosa que me hubiera dejado quizás algún rato libre para partir contigo), ni tu haz [sic] venido a Nueva York, escríbeme, por lo menos, una carta larga, en la seguridad, siempre renovada por sucesivas experiencias, de que contesto sin demora y con largueza.

Un abrazo muy fuerte de

Ayala.-

[Escrito a mano:] Esta epístola es una porqueria. Perdona su piojoso estilo.


FECHA
06/01/1965
REMITENTE
Francisco Ayala
DESTINATARIOS/AS
Ricardo Gullón
DESTINO
S.l.
ORIGEN
S.l.
FICHA DESCRIPTIVA

[Carta mecanografiada con firma autógrafa y con membrete:] NEW YORK UNIVERSITY / GRADUATE SCHOOL OF ARTS AND SCIENCE / WASHINGTON SQUARE, NEW YORK 3, N.Y.

DEPÓSITO DEL ORIGINAL
Harry Ransom Center. The University of Texas at Austin

Carta de Francisco Ayala a Ricardo Gullón (06/01/1965)

6 de enero de 1965

Mi querido Ricardo:

Vino a verme, en efecto, el Sr. Sánchez Ruipérez, que traía en su larga, confusa y, naturalmente, no bien aprendida lista, la nota de lo que yo había hablado en Madrid con Correa Calderón, a saber: una edición de El curioso impertinente, novela de Cervantes y comedia de Castro, precedido del estudio mio que me oiste leer dias atrás; más un tomo de cosas mías. Para éste he pensado dar “El Inquisidor” con alguna otra novela del tomo de Los usurpadores. Y el hombre me pide que prepare también una edición de Garcia Lorca. Es persona que me ha parecido excelente y bien orientada. Hablamos del aspecto económico de la cuestión, y yo le dije que procure dar incentivo a la gente, pues de otro modo dirán que sí, y nunca llegará el momento de entregar originales. Me preguntó que qué me parecía podría ser satisfactorio, y yo le dije que te pregunte a tí, puesto que va a verte en estos dias, y que se atenga a tu consejo. De todos modos consideramos, calculando un 10% que podría estirarse a un 12%, sobre primera tirada de 5.000 ejemplares, un pago de 15.000 pesetas. Yo creo que estaría dispuesto, sin embargo, a estirarse a 20.000 pesetas si tú le haces ver que, en último extremo, lo que le conviene es que las cosas marchen. Por mi parte, creo que bien puede colaborarse en esa empresa. Te escribo sin haber recibido carta tuya, y por lo tanto sin tener tu dirección exacta, a fin de que esta carta te llegue a tiempo y no después de que el hombre se haya ido.

Así, pues, termino, enviándote un gran abrazo

Ayala.-


FECHA
29/09/1965
REMITENTE
Francisco Ayala
DESTINATARIOS/AS
Max Aub
DESTINO
S.l.
ORIGEN
S.l.
FICHA DESCRIPTIVA

[Carta mecanografiada con firma autógrafa y con membrete:] NEW YORK UNIVERSITY / WASHINGTON SQUARE COLLEGE OF ARTS AND SCIENCE / WASHINGTON SQUARE, NEW YORK, N.Y. 10003 / DEPARTMENT OF ROMANCE AND SLAVIC LANGUAGES AND LITERATURES

DEPÓSITO DEL ORIGINAL
Fundación Max Aub

Carta de Francisco Ayala a Max Aub (29/09/1965)

29 de septiembre de 1965

Querido Max:

Por fin –¡por fin!– (y también por casualidad) llegó a mis manos un ejemplar del número de Insula que inserta tu ya famoso poema “El converso”. Hace unos pocos dias había estado por aquí un joven español, Andrés Amorós, que va a pasar también por México y a quien he recomendado que vaya a saludarte, y éste me dijo que había leido el poema y lo había encontrado magnifico; y que venía dedicado a F.A., cristiano viejo, sin que por el momento pudiera yo darme cuenta del alcance de esta especificación, que he comprendido enseguida a la vista del texto. La idea tipográfico [sic] de la palabra vertical es estupenda, y todo el poema me parece desde luego buenísimo. En él leo la más delicada aprobación de mi “Inquisidor”, y te doy las gracias vehementemente. Más no digo, ni hace falta, sino que espero me envies una copia autógrafa o el original, para conservarlo con la debida reverencia.

Escribe amplio y noticioso.

Nuestro cariñosos saludos a Peua, y para tí un fuerte abrazo de tu viejo amigo

Ayala.-