
El padre de Francisco Ayala nació en 1878 en Campillos (Málaga). Su padre, Vicente Ayala Gignar, había sido magistrado y presidente de la Audiencia de Córdoba, y él mismo fue también abogado. Heredó de su familia un carácter conservador que a veces había de chocar con el liberalismo de la familia de su mujer, y un abundante patrimonio que fue pronto dilapidado en malos negocios e inversiones descabelladas.