Estos días en los que tanto se habla de Albert Camus son propicios para conocer su relación con Francisco Ayala, de la que se conserva testimonio en el fondo documental de la Fundación: una interesante muestra del proceso creativo de dos autores.
En sus estudios sobre la estructura narrativa, Ayala se interesó por «el problema de las relaciones entre ficción y realidad tal cual se plantea, por ejemplo, en el caso nada raro de que una invención literaria de fuste deba su inspiración a una noticia de periódico»; de tales casos cita solo tres muy conocidos, Madame Bovary, Bodas de sangre y Le malentendu, como muestras de lo que llama «la experiencia viva en la ficción».
Ayala había escrito a Camus
Si este tipo de sucesos (estudiados por Roland Barthes en Structure du fait divers) «apelan con tanta energía a la imaginación de las gentes adquiriendo perennidad tal», concluye Ayala, «es porque su contenido apunta de algún modo hacia nexos de fascinante atracción para el espíritu humano, y deben remitirse, por consiguiente, al campo de lo mítico, donde la creación poética radica».
[El ensayo original de Ayala se publicó como «Experiencia viva y creación literaria (Le malentendu)» en Sur, 257 (1959), y retomó la cuestión en Reflexiones sobre la estructura narrativa, Madrid, Taurus, 1970; ambos textos están recogidos en Estudios literarios, Barcelona, Galaxia Gutenberg, 2007.]