Estos días puede verse en el palacio de los Condes de Gabia, en Granada, una exposición del pintor y arqueólogo Manuel Gómez-Moreno González (1836-1918), que fue catedrático de Bellas Artes y presidente del patronato de la Alhambra.
La reciente convocatoria del I Premio de Narrativa Francisco Ayala, que pretende impulsar la edición de narrativa contemporánea inédita en los nuevos formatos de lectura, es una buena ocasión para leer unas reflexiones del autor sobre el libro como soporte de la palabra escrita.
El pasado lunes tuvo lugar en la sede de la Fundación una asamblea de la Asociación Entrelibros en el segundo aniversario de su constitución, en la que se habló sobre las actividades ya consolidadas y se presentaron nuevos proyectos de lectura en voz alta.
Los días 29 y 30 de mayo se celebraron unas jornadas deportivas y culturales en el IES Francisco Ayala de Hoyo de Manzanares, en conmemoración del quinto aniversario de la inauguración del instituto. Entre otras actividades, tuvo lugar la entrega del primer premio de microrrelato Francisco Ayala, que fue para este cuento:
Ese año tuvo lugar la primera edición de los cursos de verano de la Universidad Complutense en El Escorial. Francisco Ayala participó, junto al recién fallecido Carlos Fuentes y otros escritores, en un ciclo sobre narrativa hispánica.
Ayer conversamos en la Fundación sobre el relato «El Doliente», del libro ‘Los usurpadores’, en la tercera sesión de las ‘Lecturas de Francisco Ayala’.
Recientemente se han incorporado a la biblioteca de la Fundación dos títulos que merecen ser comentados: ‘Cárceles y exilios’, de Nicolás Sánchez-Albornoz, y ‘Federico García Lorca y el grupo de la revista gallo’, de Nicolás Antonio Fernández.
El pasado sábado, día 21, un grupo de lectores disfrutamos de un paseo literario por la Granada del siglo XVI, inspirado en el relato de Francisco Ayala «San Juan de Dios», del libro ‘Los usurpadores’ (1949). El relato había sido comentado unos días atrás en la Fundación, en la segunda sesión de las ‘Lecturas de Francisco Ayala’.