
Además de la casa de la calle San Agustín, la familia Ayala García-Duarte residió en Granada en el Carmen de la Cruz Blanca, en el Albaicín Alto, y después en el número 18 de la calle San Miguel Baja. En las memorias de Francisco Ayala, Recuerdos y olvidos, se encuentran abundantes referencias a los lugares donde transcurrió su infancia. El edificio de San Agustín ha sido rehabilitado, el de San Miguel Baja ha desaparecido y el Carmen de la Cruz Blanca actualmente forma parte de una residencia regentada por una orden religiosa.