Las cartas de Francisco Ayala sobre

José Luis Cano

José Luis Cano. Algeciras, Cádiz, 1911-Madrid, 1999.

Poeta y crítico, fundó junto a Enrique Canito la revista Ínsula en 1946, y desde 1947 colaboró con Realidad. Revista de ideas, fundada por Ayala en Buenos Aires. 


Más tarde, la relación literaria se convirtió en amistad personal y convivencia asidua. Ayala recuerda que Ínsula le daba a España “una continuada presencia respetable en el mundo intelectual extranjero” en las décadas del franquismo.

cartas 1 al 5 de 6
FECHA
22/01/1959
REMITENTE
Francisco Ayala
DESTINATARIOS/AS
Ignacio Iglesias
DESTINO
S.l.
ORIGEN
S.l.
FICHA DESCRIPTIVA

[Carta mecanografiada con firma autógrafa y con membrete:] RUTGERS UNIVERSITY / The State University of New Jersey / INTERDEPARTMENT COMMUNICATION

DEPÓSITO DEL ORIGINAL
Colección Ignacio Iglesias Suárez. Archivo y Biblioteca de la Fundación Pablo Iglesias (Alcalá de Henares, Madrid)

Carta de Francisco Ayala a Ignacio Iglesias (22/01/1959)

22 de enero de 1959.

Mi querido Iglesias:

Mil gracias por la atención que ha prestado a mi novela Muertes de perro. La reseña suya, que acabo de leer, es una de las más lúcidas entre los muchos artículos que ya han salido comentando ese libro. Me parece, sobre todo, un gran acierto el que usted, a diferencia de otros críticos que escinden mis escritos en dos sectores incomunicados, el literario y el –digámoslo así– científico, apunte a la unidad esencial de mi producción. En efecto, la novela presenta desde el lado de la humanidad concreta los mismos problemas que en términos generales y abstractos he tratado en otros libros. Y esto es lo que, en general, pasan por alto los críticos, quienes, o bien se atienen al aspecto político, haciendo hincapié en la sátira contra la dictadura (J. L. Cano, en Insula, termina exhortando a la lectura, sin duda para el efecto de carambola), o bien consideran los aspectos literarios, técnicos, estilísticos, etc. Lo que hay debajo de las dictaduras (y que usted lo alude, al mostrar que una sucede a otra sobre el mismo ambiente), eso suele pasarse por alto. Y creo que no a causa de escasa atención, sino más bien por una especie de embarazo que a todos nos paraliza cuando se trata de reconocer el mal en que nosotros mismos estamos envueltos. Fundamentalmente, la novela es una diatriba, en todos los tonos, pero particularmente en el del sarcasmo, contra el nacionalismo; y si uno es enemigo de las dictaduras, pero comparte los sentimientos nacionalistas donde éstas arraigan, se sentirá tentado a aplaudir la sátira contra el dictador, y a omitir la sátira contra la situación básica que lo produce.

Pero el libro se está leyendo, y se está comentando, aunque casi siempre de soslayo, y yo creo que no será un libro inutil, ni un libro más. He presenciado, en la Argentina, algunas de las reacciones que ha producido, otras me han llegado en forma de carta, y tengo la impresión de que quienes han captado su fondo todavía no se atreven a publicar los efectos del impacto recibido. Usted, querido Iglesias, no conoce Hispanoamérica, y no puede imaginarse la sensibilidad que existe entre la mejor juventud para este tipo de planteamientos. Ahora mismo, frente a lo que está pasando en Cuba, mi novela “vive”. Yo creo que, con todos sus amargores, es saludable medicina; precisamente, por tratarse de una novela, y no de un libro directamente combativo.

Hace unos pocos días me envió Hugo Rodriguez Alcalá copia de un excelente artículo que, según me dice, les ha remitido a ustedes por indicación de Ferrater Mora. El que sea un escritor americano (R. Alcalá es paraguayo) quien hace esos comentarios, y no un español, les añade significación y valor. Y los objetivos últimos de mi novela coinciden tan a fondo con los propósitos del Congreso, que ese artículo encajará, creo, admirablemente en las páginas de Cuadernos. Según me dice el autor, va a leerlo como ponencia en el próximo congreso de [sic] Instituto de Literatura Iberoamericana, aquí en Nueva York.

Dígale a Gorkin que no se olvide de dar señales de vida. Yo creo que a final de mayo voy a ir a Europa, y permanecer varios meses, hasta fines de setiembre, en relación con un trabajo que he de hacer para la universidad de Princeton; pero todavía no es seguro. Así es que probablemente nos veremos para entonces. Entre tanto, no deje de ponerme unas líneas, que yo soy buen corresponsal y contesto a las cartas.

Otra vez muchas gracias por su nota, y un gran abrazo de su amigo y compañero

Francisco Ayala.-

Francisco Ayala

Importante: haga tomar nota de mi actual dirección; a saber

54 W., 16th Street, Apt. 4F

NEW YORK 11, N. Y.


FECHA
09/01/1962
REMITENTE
Max Aub
DESTINATARIOS/AS
Francisco Ayala
DESTINO
S.l.
ORIGEN
S.l.
FICHA DESCRIPTIVA

[Carta mecanografiada]

DEPÓSITO DEL ORIGINAL
Fundación Max Aub. ©Max Aub y Herederos de Max Aub

Carta de Max Aub a Francisco Ayala (09/01/1962)

9 de enero de 1962

Querido Paco:

Feliz Año y que nos veamos en Madrid. Supongo que viste a Medina en Alemania. Tengo un trabajo de la chingada y muchas ganas de darme una vuelta por donde sea.

No te he mandado el rollo con tu cuento, porque todavía no se ha grabado. Todo se andará. Y pronto. Salió en la Revista de la Universidad, ya recibirás el chequecito. Salió completo y no como en Papeles.

Según me escribe José Luis Cano: “La censura se cargó medio número de Unamuno (mi artículo entre otras cosas). Milagrosamente respetó el suyo, salvo, creo, alguna pequeña frase”.

Las habas las cuecen en algunos sitios nada más.

¿Cuándo os vais a Puerto Rico? Allí debe estar Guillén.

Abrazos a las Ninas. El abrazo de siempre.


FECHA
25/04/1966
REMITENTE
Francisco Ayala
DESTINATARIOS/AS
Ricardo Gullón
DESTINO
S.l.
ORIGEN
S.l.
FICHA DESCRIPTIVA

[Carta mecanografiada con firma autógrafa y con membrete:] NEW YORK UNIVERSITY / GRADUATE SCHOOL OF ARTS AND SCIENCE / WASHINGTON SQUARE, NEW YORK, N.Y. 10003

DEPÓSITO DEL ORIGINAL
Harry Ransom Center. The University of Texas at Austin

Carta de Francisco Ayala a Ricardo Gullón (25/04/1966)

25 de abril 1966

Querido Ricardo: te contesto enseguida, y no puedo sin embargo darte ninguna información que pueda serte de utilidad. El otro dia pregunté a Molina si tú le habias mandado el curriculum, y me dijo que sí, y que se lo había pasado inmediatamente a Starr, para que él te escriba si lo considera oportuno. Me lo dijo en forma desabrida; pero creo que el desabrimiento no era ni contigo ni conmigo, sino con el chairman, pues como te lo dije, están en términos poco cordiales (y no creo que haya sido por eso demasiado conducente el que te haya presentado como formando uña y carne con él). De otra parte, tengo la impresión de que el mismo Starr se encuentra en una posición difícil con los decanos; sospecho que lo consideran fracasado, y es humano que, siendo mi ida, no la gota de agua que colma el vaso de sus contratiempos, sino una pedrada descomunal, y él mismo una persona escasamente inteligente, finja no verme cuando ocasionalmente nos encontramos, después de haberme expresado los más amistosos sentimientos a la hora de la dimisión que le presenté. Quiero decirte con esto, que la decisión, si decisión hubiere, vendría de instancias más altas, como por otro lado es natural tratándose de un puesto de tanta importancia. A mí no me han preguntado hasta ahora nada, aunque yo, en conversaciones ‘casuales’ con diferentes colegas, he repetido que no veo otra persona con quien NYU pueda resolver su problema si no eres tú; y claro está que espontáneamente no puedo hacer nada, dada mi situación de dimisionario. Espero, sin embargo, que me pregunten, si es que Starr lleva tu nombre al Decano, pues éste está conmigo en muy amistosa relación. Si yo supiera algo de un modo u otro, enseguida te lo comunicaría. Entre tanto, en esa última conversación mia con Rodrigo éste me dijo que si podríamos ir a cenar en su casa el sábado 30, y cuando le dije que sí me completó la información diciéndome que iba a invitar también a Concha Zardoya, a quien había conocido en mi casa. Como esta bella joven aprovechó las vacaciones para darse una vueltecita por París, no había podido Rodrigo ‘contactarla’ antes; y ahora lo ha hecho por una carta, a la cual responderá ella, según ayer me dijo, telefoneándole. Como puede verse, no ceja; pues si le desairan su primer sugestión, que eres tú, ¿por qué tendría que despepitarse por tener lista una alternativa? Yo que él, más bien me daría por enojado y no trataría de allanarles el camino. Por cierto que si se imagina va a manejar a esa fémina se equivoca de parte a parte, porque le saldría la criada respondona, y su trato le resultaría más amargo que el tuyo o el mio, que al fin somos filósofos y no nos curamos de las pompas y vanidades de este bajo mundo. Pero cada cual es el autor de su propio mal. #Por lo que se refiere a las cartas de recomendación, que en efecto no son sino un estúpido rito, creo que no hay inconveniente en que sean de Ernesto y mias, pero debes dar ante todo la de Marichal (o/y Anderson Imbert) y Blanco Aguinaga (y/o Durán).

Hoy he recibido una larga carta de J.L. Cano donde me habla de su proyectado viaje. Ya le contestaré. Es un tanto impráctico todo eso, pero allá él. Yo ya le expliqué de viva voz cómo son las cosas. Habla de dar conferencias en 20 universidades, y si lo hace va a quedarse como para que lo echen al gas, y sacará menos dinero que si arreglase (aun sin salir de los cuatro meses que le dejan en la Campsa) un curso de verano para terminación de la tournée de conferencias o algo por el estilo.

Estoy hasta los pelos (pocos me quedan) de trabajo. Saludos muy afectuosos de Nina y un gran abrazo

Ayala.-


FECHA
16/02/1970
REMITENTE
Max Aub
DESTINATARIOS/AS
Francisco Ayala
DESTINO
S.l.
ORIGEN
S.l.
FICHA DESCRIPTIVA

[Carta mecanografiada]

DEPÓSITO DEL ORIGINAL
Fundación Max Aub. ©Max Aub y Herederos de Max Aub

Carta de Max Aub a Francisco Ayala (16/02/1970)

16 de febrero de 1970

Querido Paco:

Más sentimos Peua y yo no encontraros en Madrid… Estuvimos en el portal de vuestra casa.

Ya le puse dos letras a Aymá para decirle que busque el número de Insula o que le escriba a Cano para pedírselo. Desde que he regresado estoy metido en un trabajo del demonio sin contar que he perdido doce o trece kilos –si no son catorce– por cuenta de una diabetes, controlada, pero que los ingleses, tan amantes de la verdad, y que me la descubrieron, llaman “senil”; lo que como comprenderás me llena de alegría. No sé si habrás recibido las pocas líneas que te he puesto estos últimos tiempos, entre otras para felicitarte por tu tomo hermano del mío, en todos los sentidos. Tal vez debemos felicitarnos de que no los dejen entrar porque, a la larga, se venden más, en España, claro está.

Grandes abrazos de los dos para los dos.


FECHA
09/03/1970
REMITENTE
Manuel Andújar
DESTINATARIOS/AS
Francisco Ayala
DESTINO
University of Chicago. Department of Romance Languages and Literatures.
ORIGEN
S.l.
FICHA DESCRIPTIVA

[Carta mecanografiada]

DEPÓSITO DEL ORIGINAL
Instituto de Estudios Giennenses. Diputación de Jaén

Carta de Manuel Andújar a Francisco Ayala (09/03/1970)

9 de marzo de 1970

Sr. D. Francisco Ayala

The University of Chicago

Department of Romance

Languages and Literatures

1050 East 59th Street

CHICAGO, Illinois 60.637

Mi querido amigo:

A mi regreso de Barcelona, donde hemos estado Jaime Salinas y yo varios días, con motivo del lanzamiento de la antología bilingüe Ocho siglos de poesía catalana, encuentro su carta del día 1º, que le agradezco. Y veo que coincide con la actitud conveniente, ante el momentáneo revés, que me atrevía a sugerir en la mía del día 21, que indudablemente le ha llegado, puesto que he recibido la fotografía, magnífica por cierto, que en ella le pedía y que ya he pasado a Daniel Gil, a efectos de la reelaboración que él suele hacer y cuando me le devuelva mandaré sacar copias para los críticos.

En Barcelona estuve con Aymá, que por no haber recibido todavía de Max el soneto, se lo ha pedido, creo que incluso telefónicamente ahora, a José Luis Cano.

Lamentablemente, y yo estuve por todas estas ocupaciones al margen de la realización, la finísima viñeta “Amor sagrado, amor profano”, nos llegó cuando ya la mayor parte del número, y en primer término su colaboración, estaba impreso. Aparecerá dentro de pocos días. Siento mucho que no se haya incorporado en este momento a las otras tres viñetas. Dígame si debemos conservarla para publicación dentro de un par de números, o si quiere Vd. que lo enfoque de distinto modo. Espero sus noticias sobre el particular.

Se imprime en estos días la cubierta de El fondo del vaso, que me parece otro gran acierto de Daniel Gil. Tal y como va la marcha de la producción, su novela empezará a circular en la segunda quincena de este mes.

Espero tener noticias, sobre El norte de principes, en unos días más. Se las comunicaré inmediatamente.

Mucho éxito en sus conferencias en Canadá.

Ananda y yo enviamos a Vd. y a su esposa nuestros más afectuosos saludos. Un fuerte abrazo de su amigo,

Manuel Andújar