Las cartas de Francisco Ayala sobre

El as de Bastos

El as de Bastos, Buenos Aires, Sur, 1963.

Recopilación editada por Sur de relatos de Francisco Ayala aparecidos con anterioridad en diferentes publicaciones (a excepción del que da título a la obra). El prólogo estuvo a cargo de Héctor A. Murena. 

cartas 1 al 5 de 13
FECHA
28/12/1961
REMITENTE
Francisco Ayala
DESTINATARIOS/AS
Ricardo Gullón
DESTINO
S.l.
ORIGEN
S.l.
FICHA DESCRIPTIVA

[Carta mecanografiada con firma autógrafa y con membrete:] BRYN MAWR COLLEGE / BRYN MAWR, PENNSYLVANIA / DEPARTMENT OF SPANISH

DEPÓSITO DEL ORIGINAL
Harry Ransom Center. The University of Texas at Austin

Carta de Francisco Ayala a Ricardo Gullón (28/12/1961)

28 de diciembre de 1961

Mi querido Ricardo:

Mucho te agradezco tu felicitación por mi paso a la Universidad de Nueva York que tendrá efecto en el año académico próximo. Es, en verdad, una cosa que me conviene desde todos los puntos de vista, puesto que, viviendo aquí, no tendré que hacer los viajes semanales que, en un futuro más o menos próximo, quizás me hubieran resultado cansados en exceso; de modo que estoy contento.

Espero que para estas fechas ya te haya llegado, completo, el "Baile de máscaras", y hayas podido seguir la secuencia que la censura había roto. También yo recibí tu separata del artículo, cuyo único punto censurable (y claro está que lo hemos comentado los amigos con la natural tristeza) es el ataque que diriges (sic) en él contra el arte pictórico de inocentes criaturitas cuyo único pecado es el original de llamarse pluralmente Marías.

Me halaga, pero también me indigna, que me supongas dotado de facilidad literaria. Paciencia es lo que tengo, pero también me cuestan sudores los partos del ingenio, y sin duda no menos que a tí. Verbigratia: acabo de poner el punto final a un nuevo cuento, “El as de bastos”, más impublicable que los anteriores: consta de seis hojas, y me ha costado no menos de 15 dias de trabajo. ¿Facilidad? Sí, sí.

Siguiendo tu sabio consejo escribí a Puerto Rico (pero no a Mrs. Molinary, que ya ni contesta, sino a Jorge) para que me envien las pruebas. Me dice que Geño, tan geñal siempre, se niega (y esto va también a cuenta tuya), aunque Enjuto no desespera de arrancárselas a último momento y, en otro caso, promete corregir tu trabajo y el mio él mismo, por aquello de que del mal el menos.

Lo de las corridas de toros que doña Fela planea es primera noticia para mí. Según parece, no ha cundido tanto la alarma entre las presuntas víctimas. Pero yo creo que tampoco hay motivo para ella, pues los animales que allí se crían son mansos, y están, o se creen, exentos, como no sea para las charlotadas. En cuanto a los propósitos de dicha doña (cuyas actividades anuncia impúdicamente en dicho apelativo), no entiendo que se encaminen a conseguir indirectamente el estado de viuda; siempre sería uxoricidio; y si se echan al corral, tentativa.

El número de La Torre no me lo mandan, ni me lo mandarán. Lo he reclamado. He escrito al filósofo Carpio, que no me contesta; y esto tampoco me extraña mucho pues, según me informa Enjuto, el número unamuniano se encuentra detenido a la espera de que el mencionado filósofo acabe de escribir un artículo destinado a completar y cerrar con broche de oro tan precioso conjunto. Así es que será para el cincuentenario de la muerte de don Miguel. Lo cual, nada importa, pues todos escribimos para la eternidad.

Nilita está por acá, y vino a vernos. Siempre tan simpática.

Felicidades por las fiestas. Y que el año próximo no sea sólo cuestión de un dedo. Abrazos

Ayala.-


FECHA
08/02/1962
REMITENTE
Max Aub
DESTINATARIOS/AS
Francisco Ayala
DESTINO
S.l.
ORIGEN
S.l.
FICHA DESCRIPTIVA

[Carta mecanografiada]

DEPÓSITO DEL ORIGINAL
Fundación Max Aub. ©Max Aub y Herederos de Max Aub

Carta de Max Aub a Francisco Ayala (08/02/1962)

8 de febrero de 1962

Querido Paco:

La que te escribe a mi dictado, la joven Alicia Pardo, es la misma que tiene que enviarte la Revista de la Universidad y el anunciado chequecito. No lo ha hecho antes por el fin y principio de los presupuestos de la universidad. Mañana lo hará sin falta.

Me divertí mucho con tu "As de bastos", evidentemente impublicable. ¡Qué bárbaro!

Supongo que tu cambio a la Universidad de Nueva York representa para ti numerosas ventajas, entre otras el no andar contínuamente de aquí para allá. Enhorabuena.

Figúrate que a Doubleday se le ha ocurrido hacer una exposición de los cuadros de Campalans con motivo de la salida del libro… A lo mejor hasta tengo que ir.

Hoy hemos tenido una comida redonda: León Felipe, Emilio Prados, J.M. Cohen, Juan Goytisolo y la familia. Hablamos de ti.

En cuanto a Madame Barea consuélate pensando que, según Cohen sigue siendo la única que tiene vara alta en eso de las ediciones españolas en Inglaterra. Mándale el "As de bastos"…

El abrazo de siempre.


FECHA
03/03/1962
REMITENTE
Francisco Ayala
DESTINATARIOS/AS
Ricardo Gullón
DESTINO
S.l.
ORIGEN
S.l.
FICHA DESCRIPTIVA

[Carta mecanografiada con firma autógrafa y con membrete:] BRYN MAWR COLLEGE / BRYN MAWR, PENNSYLVANIA / DEPARTMENT OF SPANISH

DEPÓSITO DEL ORIGINAL
Harry Ransom Center. The University of Texas at Austin

Carta de Francisco Ayala a Ricardo Gullón (03/03/1962)

3 de marzo de 1962.

Querido Ricardo:

Recibo tu carta –muchas gracias por lo que en ella dices–, y te escribo de nuevo para decirte que Pane está realmente intersado [sic] en contratar a Manolo Gil. Supongo que te habrá escrito ya, o que le habrá escrito directamente a él. Le va a ofrecer un buen sueldo como Visiting Professor, de modo que al contratarlo después quede con ese mismo sueldo, o algo más. El problema será, como siempre, el de la permanencia aquí.

Otra cosa: La Sociedad Argentina de Escritores está pidiendo el premio Nobel para Borges. Hemos conversado él y yo; Broges [sic] piensa que si se reforzara desde aquí el pedido las perspectivas serian buenas. Yo he hablado con varios profesores, y el ambiente no puede ser mejor. Quizás convendría mobilizar [sic] a la PLM y al Instituto de L. Iberoamericana, constituir un comité, etcétera. Y como ha sido ahí donde ha estado Borges invitado, tal vez lo mejor sería que tú comunicaras a Anderson la idea (yo podría escribirle directamente también, si te parece), a fin de que se encabece ahí la iniciativa... Dime qué opinas, y veamos lo que cabe hacer.

Te incluyo una copia de mi impublicable “As de Bastos”, para que, cuando tengas insomnios, lo leas y puedas conciliar el sueño.

Un abrazo de

Ayala.-


FECHA
09/03/1962
REMITENTE
Ricardo Gullón
DESTINATARIOS/AS
Francisco Ayala
DESTINO
54 West 16th Street. Apt. 4F. New York 11 N. Y.
ORIGEN
S.l.
FICHA DESCRIPTIVA

[Carta mecanografiada]

DEPÓSITO DEL ORIGINAL
Harry Ransom Center. The University of Texas at Austin

Carta de Ricardo Gullón a Francisco Ayala (09/03/1962)

9 de marzo de 1962

Sr. D. Francisco Ayala

54 West 16th Street

New York, N. Y.

Querido Paco:

Nada más recibir tu carta me puse en comunicación con el Chairman, Theodore Andersson, en relación con el proyecto de pedir para Borges el Premio Nobel. Sobre este asunto ya habíamos hablado anteriormente en las reuniones del Budget Council, pero pensándolo mejor, no debe ser el Departamento sino la Universidad misma quien se adhiera a la solicitud de la Sociedad Argentina de Escritores, y Andersson se ocupará de que todo se haga suavemente y con discreción. La primera vez que se intentó lograr el Nobel para Juan Ramón, en 1953, se frustró la idea por hacerla pública a destiempo, pues fué entonces cuando en España propusieron a Menéndez Pidal. En mi opinión lo mejor será que un número de universidades, tantas como sea posible, se adhieran a la iniciativa argentina, y que nada, ni nadie, político se mezcle en ello.

Dime si estás de acuerdo con esto y tenme al corriente de lo que se pueda hacer por esta parte del país.

Mil gracias por el delicioso “As de Bastos”. Se lo daré a leer a Ramón Martínez López, aunque temo que dadas sus murrias y alifafes su historieta le deprima. No lo pondré, en cambio, al alcance de mis estudiantes, que acaban de escribir un papel sobre Muertes de perro. Tres (muchachas las tres) han sabido leerlo con agudeza y no han escrito ninguna tontería. De algunos críticos no se podría decir otro tanto.

Un fuerte abrazo de


FECHA
01/08/1963
REMITENTE
Francisco Ayala
DESTINATARIOS/AS
Ricardo Gullón
DESTINO
S.l.
ORIGEN
Madrid
FICHA DESCRIPTIVA

[Carta mecanografiada con firma autógrafa]

DEPÓSITO DEL ORIGINAL
Harry Ransom Center. The University of Texas at Austin

Carta de Francisco Ayala a Ricardo Gullón (01/08/1963)

Madrid, 1 de agosto de 1963

Mi querido Ricardo: Menos afortunado que tú, yo padezco el calor sin el consuelo que proporcionan siempre los grandes clásicos. Del que tú estás ya leyendo ha llegado a mis manos ayer, via aérea, un primer ejemplar de [sic] nuevo librito titulado El as de Bastos, que a su debido tiempo encontrarás esperándote en Texas. Como la editorial Sur, que lo edita, gusta de pagar a sus autores en especie, quizás por desprecio al vil metal, creo que puedo dar orden de remitir ejemplares con alguna más latitud que suele; y te agradeceré que me digas, mediante breve lista, qué personas crees dignas de recibir –en toda la extensión del planeta– el obsequio de un ejemplar de tan escandaloso libro, es decir, gente que no vaya a tirarlo, asqueada, o a quemarlo, indignada.

Lo que me dices del marasmo producido ahí por la ausencia de Jorge, no deja de preocuparme. ¿No se ha conseguido, entonces, poner La Torre bajo control más directo de Benítez y en manos de Bruni? Sería una verdadera pena que tan prestigiosa revista decayera mediante el habitual proceso de deterioro interno y aparición intermitente y retrasada. Va a mandarte –a tí, por consejo mio– el amigo Marra-López, en calidad de colaboración para la susodicha publicación, un trozo censurado de su libro que trata del antoclericalismo [sic] de Barea. Te ruego que mires por ello, y también que preguntes a Eugenio cuando va a publicar el artículo que sobre mis novelas, a propósito de El fondo del vaso, pidió Enjuto a Ignacio Soldevila, y éste remitió. Convendría que, antes de abandonar esa bendita tierra, dejaras a salvo nuestra pobre revista. Y dime de todas maneras, si Brunhilda sigue ahí, y en qué condiciones, o si en definitiva se retiró para consagrarse de lleno a las laboras [sic] propias de su sexo.

También, cuando vuelvas a escribirme –como espero harás sin demora– me digas cómo va la cuestión universitaria. Respecto de ciertos personajes, no podrá Benitez decirme que no le avisé: Rey don Sancho, rey don Sancho / no digas que no te aviso...

Mis noticias, que esperas, pero que son más bien insípidas, se reducen a informarte de que fuimos a Lisboa, recogimos a Nina, seguimos hasta Santiago, Astorga, León, Zamora, Salamanca, Mérida, Sevilla, Córdoba, Granada y Madrid, y aquí estamos ahora haciendo los pequeños arreglos a que nos obliga la ingrata y penosa condición de propietarios, y dispuestos a pasarnos aquí el resto de las vacaciones, puesto que nos hemos quedado sin chavo. Veré si la calor me permite escribir un sesudo ensayo sobre la función de la literatura hoy y hace 40 años (tema absurdo que la Revista de Occidente me propone para un número con que piensan conmemorar la fecha de su aparición... hace 40 años, a [sic] sea ocho lustros, cuatro decenios, o un cuatro [sic] de siglo y quince años.

Entre tanto, la vida literaria está muerta, o a punto de morir. Ayer fui a la última soirée o sarao de Ínsula, que sin Aurorita no brilla, aunque había otros elementos femeninos de filiación desconocida pero anyway bastante competentes. Empieza agosto, y aun el más indigente plumífero se desplaza, aunque más no sea a San Rafael, que también lo era, al menos en cuanto a las alas; y a mí no me quedará más recurso que la amable horchatería y la lectura del ABC, que tanto ilustra.

De Enjuto tuve una postal, fecha 29 del pasado, desde Santiago, nada informativa, pero de cuyo solo ser ya se desprende que abandonaron Luarca y, dejándose allí, supongo, el lastre de la mother-in-law, excursionan por la península. Según noticias oficiosas e indirectas, supe que los rotativos de Luarca echaron el resto en elogio de la pareja ilustre de hijos, natural ella y él in-law, de la ilustre villa. Ignoro cuales serán sus planes de veraneo, pero espero que éste termine antes de nuestra partida rumbo al nuevo mundo y la gran urbe, de modo que volvamos a encontrarnos aquí.

Y me parece que eso es todo lo que puedo contarte. Releo la carta, pues yo también, como otros sabios, gusto de releer, y veo que está escrita con incoherencia, insuficiencia, y quizás mala ortografía. Achácalo a la temperatura ambiente y, con tu habitual generosidad, perdona sus muchas faltas. Abrazos

de Ayala y familia